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Salud

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La mayoría de los golden retriever son perros saludables que alcanzan una esperanza de vida entre los 10 y 12 años. Sin embargo, existen algunas enfermedades hereditarias a las que pueden ser propensos los perros de esta raza, y que pueden reducir la esperanza de vida de aquellos ejemplares afectados.

Estas enfermedades no debieran ser frecuentes en una raza de perros de caza, ya que la crianza selectiva busca el desarrollo de perros fuertes y resistentes. Sin embargo, la enorme popularidad de la raza ha favorecido la cría indiscriminada.

Las enfermedades hereditarias más comunes en el golden retriever son: displasia de cadera, displasia de codo, enfermedades de la vista y estenosis aórtica subvalvular. También se presentan, aunque con menos frecuencia: epilepsia, hipotiroidismo y alergias de la piel.

 Parásitos internos:

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Son las vulgares “lombrices”, aunque esta palabra la usamos para agrupar distintos tipos de parásitos, y las enfermedades que causan son diferentes.

Antes de cada vacunación, es necesario desparasitar al perro. La palabara técnica es desverminación. El veterinario nos dirá con cuanta antelación ha de hacerse y qué medicamento hemos de usar.

Independientemente de la desparasitación previa a las vacunas, si al recoger las deposiciones de nuestro perro vemos señales de lombrices, hay que llevarle al veterinario. Trata de recordar el aspecto que tienen por si te pide una descripción (lo ideal sería llevar una muestra, pero mucha gente no tiene estómago para ello). En cualquier caso y hasta que el perro vuelva a estar sano, hay que extremar las medidas de higiene, a saber:

- Recoger siempre las deposiciones de nuestro perro, para evitar el contagio a otros (esto es algo que debería de hacerse siempre, pero ahora con más motivo).

- Lavarse bien las manos después de un contacto prolongado con el animal.

- No dejar que el perro nos dé “besos”. La saliva puede transportar huevos de lombrices.

- Mantener al perro apartado de otros perros.

- Además de estos consejos generales, los que añada el veterinario. No debe retrasarse la visita más tiempo del inevitable (si descubres las lombrices el domingo, no es necesario ir al veterinario de urgencias, pero el lunes, sin falta, visítale).

Parásitos externos. Como regla general, y a nivel preventivo, podemos resumir los cuidados en lo siguiente: uso de collares antiparásitos, mantener limpio el entorno del perro, cepillarle el pelo con frecuencia y usar después algún spray insecticida, y observación (vigilar si se rasca demasiado, caidas del pelo o lesiones de la piel, explorar periódicamente la presencia de garrapatas).

Algunos consejos prácticos para librarse de estos parásitos cuando han aparecido, pueden verse en la página de higiene.

Pulgas: Aunque tengamos al perro en las mejores condiciones higienicas, no es raro que aparezcan de vez en cuando, ya que aunque pasan poco tiempo en el perro, permanecen en el entorno durante mucho tiempo, y pueden volver a aparecer con mucha facilidad. Las pulgas del perro rara vez muerden a las personas, y solo si no hay un perro disponible.

 

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Garrapatas: Son bastante peligrosas, ya que pueden transmitir al perro una gravisima enfermedad, la piroplasmosis (una variante de la anemia, de origen vírico). Se estacionan sobre el cesped y los matojos, y en cuanto detectan la presencia de un perro saltan sobre él. Su tamaño es pequeñísimo, pero debido a la sangre que chupan pueden crecer hasta el tamaño de un guisante. En cuanto se las detecta hay que eliminarlas.

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Piojos: Chupan la sangre del perro y anidan sobre su pelo, donde pegan sus huevos (las liendres). Se reproducen a gran velocidad, por lo que pueden causar lesiones cutáneas de cierta gravedad. Además, el picor vuelve al perro inquieto y nervioso. En perros jóvenes o débiles pueden causar una anemia grave y agotamiento del organismo, a veces con consecuencias fatales.


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Heridas: 

Siempre que sean superficiales limpiaremos con agua y jabón y posteriormente con betadine (mejor cristalmina, es transparente y no mancha). Si son profundas, contactar inmediatamente con el veterinario.


Ingestión de cuerpos extraños:

La ingestión de cuerpos extraños es algo muy frecuente en el perro, pudiendo provocar patología en cualquier tramo del aparato digestivo.
Si el cachorro ha tragado algún cuerpo extraño contacte con vuestro veterinario inmediatamente, dándole el mayor número de detalles posibles, pues esto le ayudará a resolver el problema.


Diarreas:

Cuando esto ocurra, lo primero que debemos hacer es contactar con el veterinario, si no se considera grave puede darle un poco de arroz cocido con pollo. Deje siempre agua fresca a disposición del cachorro.


La displasia de cadera en el golden retriever

La displasia de cadera es una enfermedad en la que la articulación de la cadera (articulación coxo-femoral) está mal formada y presenta tendencia a dislocarse. Esta enfermedad afecta con frecuencia a razas de perros medianos y grandes..

Se considera una enfermedad genética multifactorial (muchos genes son los causantes), por lo que el ambiente también juega un papel importante para manifestar la enfermedad. Por tanto, muchos perros con displasia de cadera pueden vivir una vida cómoda y tranquila si es que no realizan ejercicios intensos y no son sobrealimentados. El ejercicio intenso y la sobrealimentación pueden desencadenar la enfermedad, especialmente cuando se producen en la infancia o la adolescencia del perro.

La displasia de cadera no es evidente en cachorros, ya que es una enfermedad que se desarrolla con el paso de la edad. También puede pasar desapercibida en aquellos golden retriever adultos que son resistentes al dolor y, por tanto, no cojean. Sin embargo, a medida que la enfermedad avanza, el perro presenta cojera sin causa aparente.

Es importante descartar la presencia de displasia de cadera en el golden retriever, para lo cual se debe hacer una radiografía de las caderas del perro cuando éste tiene por lo menos un año de edad. Las placas radiográficas hechas antes de esa edad pueden presentar falsos negativos y por eso no son recomendables. Algunos veterinarios recomiendan hacer la placa cuando el perro tiene dos años de edad, para obtener resultados más confiables.

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Consejos para evitar la displasia:

- No dejar subir y bajar las escaleras, cogerlo en brazos si es necesario.

- No dejar subir sobre los sillones, sofás ...

- No hacer grandes caminatas ni hacer correr en exceso al cachorro, por lo menos hasta el año de edad.

- No dejarlo saltar para subir y bajar del coche.

- Evitar suelos resbaladizos

- Mantener al cachorro equilibrado de peso, evitar la obesidad.

- Usar condroprotectores ( glucosaminoglicanos), o uso de un pienso de alta gama que los tengan incluidos.

ADMINISTRACIÓN DE MEDICINAS

Admisnistrar un medicamento a nuestro perro puede ser tarea complicada, ya que se agita y se resiste. Admás, si nosotros también estamos nerviosos o inseguros ante la tarea ésto se comunica al paciente y se empeoran las dificultades. Hay que conseguir que le animal se tranquilice. Para ello debemos hablarle en tonos bajos, agradables, acariaciándole lentamente y estando, además, nosotros mismos también calmados. Hay que evitar el alboroto

Para la administración de los medicamentos líquidos existe una cavidad en la boca del perro perfecta. Hay que conseguir que el perro se siente y luego levantarle el morro hasta que la cabeza quede en diagonal hacia arriba. Luego se deslizan dos dedos en la zona de la boca donde se unen los dos bordes del labio superior e inferior y tirar suavemente hacia afuera, con lo que queda un hueco entre la carne de las mejillas y las encías en la que el líquido entrará fácilmente. Luego hay que mantenerle la cabeza levantada con lo cual el medicamento correrá hacia la garganta y será ingerido sin impedimentos. Es útil para este menester utilizar una jeringa o una botellita con cuello estrecho.

Para las píldoras o cápsulas hay que realizar la misma acción que en el caso anterior, elevar la cabeza del perro en diagonal. Con una mano se agarran las mejillas del perro justo detrás de los bordes del labio donde los dientes se unen en el interior de la boca. A continuación, con el pulgar hacia un lado y los demás dedos hacia el otro, se presiona hacia dentro, con lo cual se le obliga a abrir la boca. No cerrará la boca de nuevo, al menos del todo, porque si lo hiciera se mordería los labios. Luego, utilizando la otra mano, se inserta la píldora o cápsula en la boca lo más cerca posible de la base de la lengua empujando con un dedo. Se deja que el perro vuelva a cerrar la boca y, sin apretar demasiado, se le mantiene cerrada. Con un masaje en la garganta se le obliga a tragar. Hay que continuar masajeando hasta que la punta de la lengua del perro asome entre los dientes frontales, pues esto significa que ya la ha tragado.

Cuando haya que tomar la temperatura a un perro hay que utilizar un termómetro rectal ordinario. Se agita el instrumento, se unta con vaselina y se inserta en el recto unas tres cuartas partes de su longitud y se deja durante al menos un minuto, evitando por supuesto que el perro se siente. Luego se retira y se limpia con un trozo de algodón y se lee. Para lavarlo se debe utilizar alcohol, nunca agua caliente. La temperatura normal para un perro adulto es de unos 37'5º y la de un cachorro oscila entre los 38º y los 38'5º. Si el perro está nervioso subirá la temperatura, por lo tanto es mejor tomarla cuando el perro está calmado.

Para aplicar un ungüento oftalmológico se tira del párpado inferior hacia afuera, se exprime el ungüento o pomada en la cavidad y luego se suelta el párpado. El perro hará un guiño, con lo cual el medicamento se extenderá por todo el ojo.

En el caso de tener que aplicar una lavativa, hay que utilizar una bolsa de tamaño normal para personas y un tubo de caucho. No es necesario un catéter. Se unta el extremo de la tubería con vaselina y se inserta bien en el recto. Es importante mantener alta la bolsa para que el flujo de agua sea constante. Un cuarto de litro de agua jabonosa o clara con una cucharada sopera de sal constituya una eficaz lavativa.


Fuente:
"Todo sobre el perro" Ed. Hispano Europea.


SIEMPRE DEBEN MEDICAR AL CACHORRO CON PRESCRIPCIÓN VETERINARIA.

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